Vienen a leer Oliverio Coelho, Jorge Fondebrider, Cecilia Maugeri, Nicolás Hochman.
Además sorteo de libros, nuevos autores, las bases del Premio Alejandría 2011 de cuento breve!
Los espero!
lunes, 4 de julio de 2011
lunes, 13 de junio de 2011
Alejandría: crónica de junio
Alejandría: crónica noche de junio de 2011
El Grupo Alejandría (hoy integrado por Clara Anich, Nicolás Hochman, Yair Magrino y Edgardo Scott) se cansó del ruido de los bares. Pasaron por Los Porteñitos, pasaron por Todo Mundo, y ahora llegó el momento de habituarse al piso superior de la acogedora librería Fedro, en pleno barrio porteño de San Telmo. “Será que envejecimos” dice Edgardo Scott con media sonrisa, agradecido por el promisorio silencio que acompañará las lecturas de esa noche.
La librería es perfecta para una tertulia literaria: ni enorme ni diminuta, no resiste más de treinta personas (y esa es la cantidad que asistió esa noche), y ningún verso ni ninguna trama caerán deshechos bajo el sonido filoso de unos cubiertos que chocan o de una bandeja cayendo. Nicolás Hochman y Yair Magrino colocan vasos y botellas de vino tinto en cada una de las mesitas, bordeadas por estanterías repletas de libros y vigiladas por un enorme gato negro que pareciera querer advertir a la concurrencia que ese sitio es más de él que de ninguno.
El dibujante Hernán Zaccaria toma asiento a un lado del que será el escenario (un sillón, una mesa baja, un micrófono) y prepara sus materiales: lápiz, una gran hoja de papel.
Edgardo Cozarinsky entra a la librería y sube las escaleras con sus zapatillas de deporte. Pide leer primero; confiesa una fiebre y también el deseo de no faltar a la invitación de Alejandría. De ahí el esfuerzo que hizo para salir a la noche helada y tomar un taxi hasta Fedro. Y ahora, sin micrófono que lo ayude a proyectar la voz, lee Blues de una guerra olvidada, un despliegue magnífico de miradas propias en torno del oscuro pasaje de la Guerra de Malvinas. Ese ensayo, a la vez íntimo y político, provocador y desolador, es parte del libro de ensayos y crónicas Blues, publicado primero por Granta y luego por Adriana Hidalgo. Con la soltura que es signo de su prosa, Cozarinsky, desanda los recuerdos de aquellos años y los que siguieron, abonados por la nostalgia y la indignación y contenidos en una Buenos Aires siempre en movimiento y a la vez inconmovible; tan difícil de asir cuando un acontecimiento histórico la atraviesa. El público lo aplaude largo; Cozarinsky agradece, sonríe, se disculpa por tener que marcharse; toma un taxi y se va a guardar cama.
Verónica Pérez Arango fue quien estrenó el micrófono esa noche. El año pasado publicó Camping, por editorial Vox. Los poemas que va a leer ahora, breves, punzantes, son inéditos. “A salvo”, es uno de ellos. Verónica está probando al público, o quizá a sí misma leyéndolos en voz alta. Eso pasa con la poesía: su sonoridad y su efecto son experiencias íntimas aunque se esparzan por los cuatro vientos.
Alejandría preparó “recreos”, suerte de espacios entre lecturas para distenderse, tomar el vino correspondiente y hacer anuncios. Como el del Premio Alejandría 2011 de Cuento Breve (www.elgrupoalejandria.blogspot.com), con un jurado de lujo (Luis Chitarroni, Gustavo Ferreyra, Elsa Drucaroff). Zaccaria no retira la mirada de su dibujo. Tampoco trae demasiada prisa. El tiempo camina tranquilo esa noche en la librería.
Y llega el turno del tucumano Máximo Chehin, con un cuento de su libro Vista al río, editado por Bajo la Luna en 2010. Justamente leerá ese relato, el que da nombre al volumen. Se trata de un texto preciso y triste, en el que una ventana, un llamado y un trámite ineludible arrastran a Julián a sus memorias compartidas con la ausente Alejandra. Todo hay que decirlo, el texto de Chehin empañó un tanto cualquier chispa de vino que amenazara con subirse a la cabeza. Hubo unos segundos de silencio antes de los aplausos: el tiempo que llevó al público sacudirse parte de la desolación que dejó la historia.
Hernán Ronsino, autor de La descomposición y Glaxo, vino después. Antes de leer un par de fragmentos de la novela en la que está trabajando, dialogó con Scott acerca de la revista En ciernes, que dirige junto a Alejandro Boverio, Luciano Guiñazú y Sebastián Russo. La revista, cuyo primer número salió el mes pasado, se propone recuperar el género epistolar y la idea es que todos los participantes –escritores, cineastas, dramaturgos- elaboren textos en ese formato. Pueden espiar la página en http://enciernesepistolarias.com.
Y leyó sus fragmentos, ya tan redondos que no parecen pasibles de futuras correcciones aunque nunca se sabe. Souza, un estudiante de primaria, habla en primera persona acerca de la representación que su maestra le obliga a hacer del asesinato del poeta modernista Carlos Ortiz. A Souza le toca el papel del poeta asesinado, y sus compañeros Moyano, Frías y Toranzo serán los emponchados que lo ultiman. Las cosas no marchan muy bien para el protagonista y el texto arranca carcajadas de todos los presentes.
Último recreo para que Nicolás reparta los números del sorteo final.
Y es el turno de Clara Anich, integrante de Alejandría, quien empieza con algo que por su ritmo inicial parece un poema, pero que al prolongarse y explicarse se devela como el relato del histérico ocaso del amor entre Ileana y Lupe. Contestador mediante, encuentros desgraciados mediante, insistencia y avasallo mediante, se hieren, se aman y se dislocan hasta agotarse. Aplausos entusiasmados al final, porque, aventuro, toda la concurrencia se sintió identificada con el texto en alguna arista u otra.
Se sortea Camping de Pérez Arango, Los refugios de Edgardo Scott, Tres fronteras, de Cozarinsky, y otros que no pude identificar por ser parte de la veintena de perdedores. Se sortea, finalmente, el retrato que Hernán Zaccaria dibujó durante las dos horas que duró el encuentro: Ernest Hemingway.
Un lujo todo.
Será hasta la próxima.
Ana Prieto. Periodista freelance, es colaboradora de revista Ñ de Clarín, de Cultura de diario Los Andes (Mendoza) y otros medios. Su blog: http://felicesjuntos.wordpress.com
El Grupo Alejandría (hoy integrado por Clara Anich, Nicolás Hochman, Yair Magrino y Edgardo Scott) se cansó del ruido de los bares. Pasaron por Los Porteñitos, pasaron por Todo Mundo, y ahora llegó el momento de habituarse al piso superior de la acogedora librería Fedro, en pleno barrio porteño de San Telmo. “Será que envejecimos” dice Edgardo Scott con media sonrisa, agradecido por el promisorio silencio que acompañará las lecturas de esa noche.
La librería es perfecta para una tertulia literaria: ni enorme ni diminuta, no resiste más de treinta personas (y esa es la cantidad que asistió esa noche), y ningún verso ni ninguna trama caerán deshechos bajo el sonido filoso de unos cubiertos que chocan o de una bandeja cayendo. Nicolás Hochman y Yair Magrino colocan vasos y botellas de vino tinto en cada una de las mesitas, bordeadas por estanterías repletas de libros y vigiladas por un enorme gato negro que pareciera querer advertir a la concurrencia que ese sitio es más de él que de ninguno.
El dibujante Hernán Zaccaria toma asiento a un lado del que será el escenario (un sillón, una mesa baja, un micrófono) y prepara sus materiales: lápiz, una gran hoja de papel.
Edgardo Cozarinsky entra a la librería y sube las escaleras con sus zapatillas de deporte. Pide leer primero; confiesa una fiebre y también el deseo de no faltar a la invitación de Alejandría. De ahí el esfuerzo que hizo para salir a la noche helada y tomar un taxi hasta Fedro. Y ahora, sin micrófono que lo ayude a proyectar la voz, lee Blues de una guerra olvidada, un despliegue magnífico de miradas propias en torno del oscuro pasaje de la Guerra de Malvinas. Ese ensayo, a la vez íntimo y político, provocador y desolador, es parte del libro de ensayos y crónicas Blues, publicado primero por Granta y luego por Adriana Hidalgo. Con la soltura que es signo de su prosa, Cozarinsky, desanda los recuerdos de aquellos años y los que siguieron, abonados por la nostalgia y la indignación y contenidos en una Buenos Aires siempre en movimiento y a la vez inconmovible; tan difícil de asir cuando un acontecimiento histórico la atraviesa. El público lo aplaude largo; Cozarinsky agradece, sonríe, se disculpa por tener que marcharse; toma un taxi y se va a guardar cama.
Verónica Pérez Arango fue quien estrenó el micrófono esa noche. El año pasado publicó Camping, por editorial Vox. Los poemas que va a leer ahora, breves, punzantes, son inéditos. “A salvo”, es uno de ellos. Verónica está probando al público, o quizá a sí misma leyéndolos en voz alta. Eso pasa con la poesía: su sonoridad y su efecto son experiencias íntimas aunque se esparzan por los cuatro vientos.
Alejandría preparó “recreos”, suerte de espacios entre lecturas para distenderse, tomar el vino correspondiente y hacer anuncios. Como el del Premio Alejandría 2011 de Cuento Breve (www.elgrupoalejandria.blogspot.com), con un jurado de lujo (Luis Chitarroni, Gustavo Ferreyra, Elsa Drucaroff). Zaccaria no retira la mirada de su dibujo. Tampoco trae demasiada prisa. El tiempo camina tranquilo esa noche en la librería.
Y llega el turno del tucumano Máximo Chehin, con un cuento de su libro Vista al río, editado por Bajo la Luna en 2010. Justamente leerá ese relato, el que da nombre al volumen. Se trata de un texto preciso y triste, en el que una ventana, un llamado y un trámite ineludible arrastran a Julián a sus memorias compartidas con la ausente Alejandra. Todo hay que decirlo, el texto de Chehin empañó un tanto cualquier chispa de vino que amenazara con subirse a la cabeza. Hubo unos segundos de silencio antes de los aplausos: el tiempo que llevó al público sacudirse parte de la desolación que dejó la historia.
Hernán Ronsino, autor de La descomposición y Glaxo, vino después. Antes de leer un par de fragmentos de la novela en la que está trabajando, dialogó con Scott acerca de la revista En ciernes, que dirige junto a Alejandro Boverio, Luciano Guiñazú y Sebastián Russo. La revista, cuyo primer número salió el mes pasado, se propone recuperar el género epistolar y la idea es que todos los participantes –escritores, cineastas, dramaturgos- elaboren textos en ese formato. Pueden espiar la página en http://enciernesepistolarias.com.
Y leyó sus fragmentos, ya tan redondos que no parecen pasibles de futuras correcciones aunque nunca se sabe. Souza, un estudiante de primaria, habla en primera persona acerca de la representación que su maestra le obliga a hacer del asesinato del poeta modernista Carlos Ortiz. A Souza le toca el papel del poeta asesinado, y sus compañeros Moyano, Frías y Toranzo serán los emponchados que lo ultiman. Las cosas no marchan muy bien para el protagonista y el texto arranca carcajadas de todos los presentes.
Último recreo para que Nicolás reparta los números del sorteo final.
Y es el turno de Clara Anich, integrante de Alejandría, quien empieza con algo que por su ritmo inicial parece un poema, pero que al prolongarse y explicarse se devela como el relato del histérico ocaso del amor entre Ileana y Lupe. Contestador mediante, encuentros desgraciados mediante, insistencia y avasallo mediante, se hieren, se aman y se dislocan hasta agotarse. Aplausos entusiasmados al final, porque, aventuro, toda la concurrencia se sintió identificada con el texto en alguna arista u otra.
Se sortea Camping de Pérez Arango, Los refugios de Edgardo Scott, Tres fronteras, de Cozarinsky, y otros que no pude identificar por ser parte de la veintena de perdedores. Se sortea, finalmente, el retrato que Hernán Zaccaria dibujó durante las dos horas que duró el encuentro: Ernest Hemingway.
Un lujo todo.
Será hasta la próxima.
Ana Prieto. Periodista freelance, es colaboradora de revista Ñ de Clarín, de Cultura de diario Los Andes (Mendoza) y otros medios. Su blog: http://felicesjuntos.wordpress.com
lunes, 6 de junio de 2011
Martes 7 de junio, Alejandría en Fedro (Carlos Calvo 578). Edgardo Cozarinsky, invitado especial
Nos mudamos!! Vienen a leer Hernán Ronsino, Verónica Pérez Arango, Máximo Chehín, Clara Anich. Arrancamos a las 19:30hs!
martes, 10 de mayo de 2011
Bases para el Premio Alejandría de Cuento Breve
Premio Alejandría 2011 de Cuento Breve, con el apoyo de Fedro Libros
Artículo I - Condiciones de participación:
1° Pueden participar en el Premio Alejandría 2011 de Cuento Breve, con el apoyo de Fedro Libros, los escritores mayores de edad, según las leyes de cada país al respecto, con una obra en lengua española, original e inédita en cualquier formato o soporte (incluyendo tanto medios gráficos, virtuales, o de cualquier otra índole) que no haya sido presentada a otro premio, o esté pendiente de resolución y cuyo autor no tenga cedidos o prometidos a terceros los derechos de edición y/o reproducción de la misma en cualquier forma.
2° Se presentará un cuento de temática libre con un mínimo de 3 páginas y un máximo de 8 en hoja tamaño A4, firmado con seudónimo, en letra Times New Roman 12 o similar, a espacio y medio, por una sola cara del papel. El nombre del concursante no se conocerá hasta que el jurado determine el cuento ganador. En las diferentes etapas de selección los concursantes serán identificados por su seudónimo a fin de asegurar el anonimato.
3° Se utilizará el sistema de plicas, por lo tanto se adjuntarán, dentro del sobre que incluya el material, en otro sobre cerrado y en cuyo frente deberá consignarse seudónimo y título de la obra; y en el interior, los datos personales del autor: nombre y apellido, número de documento, domicilio, teléfono, correo electrónico y breve CV.
4° Los textos deberán dirigirse a la siguiente dirección, de lunes a sábados de 12 a 21 hs: Carlos Calvo 578, CABA (CP 1102). Las obras podrán recibirse a partir del lunes 2 de mayo de 2011, hasta el viernes 12 agosto de 2011 inclusive. Solamente se aceptarán con posterioridad los trabajos que posean en el matasellos de correos la fecha anterior a la fecha de cierre del concurso.
5°La participación en el Premio implica la aceptación sin reservas del presente reglamento en toda su integridad. El premio se rige por la legislación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ciudad en el que el coordinador del concurso, el Grupo Literario Alejandría tiene su sede.
6° La atribución del Premio será nula en caso de incumplimiento de las condiciones estipuladas.
7° La información sobre el desarrollo del Premio, como así también sus resultados, ganadores y fechas de entrega de premios, se podrá seguir en el blog del Grupo: www.elgrupoalejandria.blogspot.com y en la web de Fedro Libros: www.fedrolibros.com.ar
Artículo I - Condiciones de participación:
1° Pueden participar en el Premio Alejandría 2011 de Cuento Breve, con el apoyo de Fedro Libros, los escritores mayores de edad, según las leyes de cada país al respecto, con una obra en lengua española, original e inédita en cualquier formato o soporte (incluyendo tanto medios gráficos, virtuales, o de cualquier otra índole) que no haya sido presentada a otro premio, o esté pendiente de resolución y cuyo autor no tenga cedidos o prometidos a terceros los derechos de edición y/o reproducción de la misma en cualquier forma.
2° Se presentará un cuento de temática libre con un mínimo de 3 páginas y un máximo de 8 en hoja tamaño A4, firmado con seudónimo, en letra Times New Roman 12 o similar, a espacio y medio, por una sola cara del papel. El nombre del concursante no se conocerá hasta que el jurado determine el cuento ganador. En las diferentes etapas de selección los concursantes serán identificados por su seudónimo a fin de asegurar el anonimato.
3° Se utilizará el sistema de plicas, por lo tanto se adjuntarán, dentro del sobre que incluya el material, en otro sobre cerrado y en cuyo frente deberá consignarse seudónimo y título de la obra; y en el interior, los datos personales del autor: nombre y apellido, número de documento, domicilio, teléfono, correo electrónico y breve CV.
4° Los textos deberán dirigirse a la siguiente dirección, de lunes a sábados de 12 a 21 hs: Carlos Calvo 578, CABA (CP 1102). Las obras podrán recibirse a partir del lunes 2 de mayo de 2011, hasta el viernes 12 agosto de 2011 inclusive. Solamente se aceptarán con posterioridad los trabajos que posean en el matasellos de correos la fecha anterior a la fecha de cierre del concurso.
5°La participación en el Premio implica la aceptación sin reservas del presente reglamento en toda su integridad. El premio se rige por la legislación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ciudad en el que el coordinador del concurso, el Grupo Literario Alejandría tiene su sede.
6° La atribución del Premio será nula en caso de incumplimiento de las condiciones estipuladas.
7° La información sobre el desarrollo del Premio, como así también sus resultados, ganadores y fechas de entrega de premios, se podrá seguir en el blog del Grupo: www.elgrupoalejandria.blogspot.com y en la web de Fedro Libros: www.fedrolibros.com.ar
viernes, 31 de diciembre de 2010
Zelarayán
Me acabo de enterar. Sartre dijo: He escrito, he vivido, no hay nada que lamentar. Zelarayàn, admitiendo la verdad del enunciado, se hubiera reìdo de la "solemnidad" de la sentencia sabia.
Poeta hasta de los no-poetas, pudo cumplir tal vez una de las mayores aspiraciones que puede tener un escritor: influir. No sólo marcar como con una brasa, con un sello propio lo real, sino también marcar el tejido simbólico.
De los autores contemporáneos argentinos que leo y valoro, no conozco a ninguno que no admire su escritura. De Luis Gusmàn a Fabiàn Casas, de Funes a Hernàn Ronsino, de Tabarovski a Martìn Kohan.
En el texto que leí para la presentación de mi libro de cuentos, "Los refugios", en abril de este año, avisè que el libro estaba regido por una de sus máximas involuntarias, para mí, la mejor definición de poesía que escuché y que es como el encadenado en el que se apoya mi libro, dijo: La mayor tensión de lenguaje en un tiempo determinado.
Poeta hasta de los no-poetas, pudo cumplir tal vez una de las mayores aspiraciones que puede tener un escritor: influir. No sólo marcar como con una brasa, con un sello propio lo real, sino también marcar el tejido simbólico.
De los autores contemporáneos argentinos que leo y valoro, no conozco a ninguno que no admire su escritura. De Luis Gusmàn a Fabiàn Casas, de Funes a Hernàn Ronsino, de Tabarovski a Martìn Kohan.
En el texto que leí para la presentación de mi libro de cuentos, "Los refugios", en abril de este año, avisè que el libro estaba regido por una de sus máximas involuntarias, para mí, la mejor definición de poesía que escuché y que es como el encadenado en el que se apoya mi libro, dijo: La mayor tensión de lenguaje en un tiempo determinado.
martes, 7 de diciembre de 2010
Hoy último Alejandría del año!
Los espero en el bar Todo mundo, en Plaza Dorrego, San Telmo a las 20hs, voy a leer con mis compañeros de Alejandría, y vamos a brindar y a dar una buena noticia para el año que viene, el séptimo de Alejandría.
martes, 31 de agosto de 2010
Martes 7 de septiembre Alejandría
Vienen a leer Laura Galarza, de nosotros lee Yair, Yair Magrino, Juanjo Burzi, adelantando algo de su próximo libro, y como invitado especial Jorge Consiglio, autor de un libro de cuentos, que es de los que más me impresionaron en el último tiempo, El otro lado.
Los espero!
Los espero!
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